Leyenda del pide veintes

Cuando los buenos samaritanos se tomaban el tiempo de hurgar en sus bolsillos buscando alguna moneda que pudieran regalar al pequeño, este simplemente propinaba una dolorosa mordida en el brazo de los distraídos y después huía a toda velocidad.En poco tiempo, la herida se infectaba de tal manera que no había médico o curandero que pudiera combatirla, todo tratamiento resultaba inútil, por eso se relacionó a este niño con una criatura sobrenatural, específicamente alguna clase de duende, de malignas intenciones, pues aunque las personas intentaban darle lo que pedía, el solo buscaba dañarlos. Haciendo que la extremidad afectada provocara un intenso dolor y olor a podredumbre y que poco a poco, fuera consumiéndose, sumiendo al herido en largos periodos de delirio y desesperación, hasta el momento en que su brazo se le despegara del cuerpo, cayendo como trapo viejo en el suelo.

No había forma de salvarse, ya que lucía como un niño común y corriente, y vayamos a saber lo que sucedía si se negaban a ayudarle; tan terrible fue el castigo que nunca nos enteramos de un caso así.

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